Fiesta en la quinta montaña
De Paulo Coelho
Por: José de Jesús Marmolejo Zúñiga
“El amor… la causa de
que las estrellas continuaran en el cielo y los hombres caminaran por la
tierra”
Leí a Paulo Coelho, fue una
experiencia breve pero alentadora. Reflexiones profundas, en proporciones
adecuadas para tardes definidas. La escritura de Coelho es una pedagogía al
mismo tiempo, con pausas, reflexiones y continuidad parsimoniosa del camino.
Letras llenas de valores, sentimientos diáfanos e
inteligencia sencilla pero elegante, provoca suspiros evocando esperanza:
También las almas –como los ríos y las plantas- necesitaban
un tipo diferente de lluvia: esperanza, fe, razón de vivir. De lo contrario,
cuando lo anterior muere, es posible decir “en este cuerpo hubo un hombre”.
Sus letras son un impulso siempre
vivo al ser humano y su comunión con la naturaleza, por analogía con lo más
pequeño nos hace partícipes de la grandeza, de un milagro, de podríamos decir,
el gran todo de la existencia:
“El querite, como las
otras plantas, como los cuervos, tenían el coraje de hacer lo que otros ríos,
pájaros y flores juzgaban imposible”.
“Basta con tener
coraje”.
Libertad, frescura, río caudaloso
y aire diáfano donde todos los sueños libertarios caben, posibilidad para almas
revestidas del encanto de la vida. No escapa a las contundentes críticas en
labios de sus personajes:
“La mujer dividía a los seres
humanos en dos grupos: los que se alegraban y los que se quejaban de lo que
hacían”.
Pero en el mismo texto,
encontramos no solo la flamante utopía, la exigencia y el carácter sino también
una comprensión que construye, levanta y soporta. Humaniza:
“Todo hombre tiene derecho a
dudar de su tarea y a abandonarla de vez en cuando; lo único que no puede hacer
es olvidarla”.
El libro de la quinta montaña
contiene elementos magnéticos para todos aquellos que han dedicado su corazón a
la educación, pues los personajes fundamentales son la palabra, el abecedario y
el libro. Con prosa amena nos recuerda que “de todas las armas de
construcción/destrucción la más relevante/terrible es la palabra”.
Así se recuerda el momento histórico
de “biblos”, antigua ciudad fenicia, habitada en el 5000 A. de C. palabra de la
que por cierto procede “biblón” que significa “libro”. En medio de la
aventurada dictada por la imaginación del autor se testifica el hecho de que el
alfabeto latino, derivado del alfabeto griego, es ampliamente el más usado en
todo el mundo. Recodando que los griegos agregaron a la iniciativa fenicia las
vocales. De ahí provienen nuestras letras latinas, viajaron por mar en aquél
mundo conocido.
La lectura nos regala un momento
sublime cuando nos hace imaginar una palabra que unió las consonantes fenicias
y las vocales griegas en una tabla de arcilla, imagine usted escrita la palabra
AMOR.
La obra es también un conjunto de
reflexiones y consejos de esos que se degustan por largo rato para la
aplicación en la vida, entre otros recupero los siguientes:
“El gobernador se decidió por
otra estrategia: no hacer nada”.
“Disfruta de cada momento para
que después no te arrepientas ni sientas que perdiste tu juventud. Cada edad
tiene sus propias inquietudes…”
“Toda sabiduría es ofuscada por
el brillo de la vanidad…”
“Todas las batallas nos sirven
para enseñarnos algo, inclusive aquellas que perdemos…”
“-Tengo miedo- Esto prueba que te
gusta vivir.”
Cíclicamente, la renovación se
nos ofrece, y nos recuerda que la vida
no es revolución sino evolución, Coelho llega a la misma conclusión en su
libro, ofreciendo desde lo más profundo de su experiencia y a través de su otro
yo, los personajes de su obra, la siguiente joya:
“Cuando crezcas, descubrirás que
ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si
eres un buen guerrero no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus
errores se repitan”.
Así todo gran ser humano debe
llegar a la encrucijada de la vida donde debe reconocer que en el inicio, en
muchas ocasiones se actúa por inercia, cultural o de algún tipo, pero en cierto
instante se rompe ese ciclo para dar paso a las conclusiones personales, al
carácter que será destino, a aquellas reflexiones que marcarán nuestra senda,
justo en ese momento viviremos entre el presente que es presencia y ese futuro
que se escapa entre las manos como humo a cada instante.
Al final recordaremos:
¿Qué es lo pasajero? Lo
inevitable. ¿Qué es lo duradero? Las lecciones de lo inevitable.
Pongámonos en la mejor
disposición de aprendices.
